Oramos por la paz con la comunidad católica ucraniana

Oramos por la paz con la comunidad católica ucraniana

Junto a ellos en su fiesta grande de la “Stritennya”

Desde la Delegación de Migraciones hemos querido acompañar a nuestros hermanos ucranianos de liturgia bizantina que celebraban hoy 15 de febrero la festividad de la “Stritennya”, o “Encuentro”, que equivale en su calendario litúrgico a nuestra “Presentación del Señor en el Templo”. Queríamos estar especialmente cerca de ellos en estas horas de angustia en que la amenaza de la guerra pesa sobre su pueblo, sus gentes y las familias de muchos de ellos.

Nuestro Delegado, Fernando Redondo, ha concelebrado con su capellán Andriy Stefanyshyn en la Parroquia de Santa Teresa de Getafe en la que se reúnen habitualmente bajo su liturgia propia.

Al acabar la Eucaristía Fernando ha transmitido a los fieles de la comunidad ucraniana el afecto y cercanía de D. Ginés y les ha hecho saber que les tiene presentes en su oración. Finalmente se ha rezado una oración por la paz en Ucrania, confiando en que finalmente se inicie y consolide una desescalada bélica que conduzca a un escenario de paz y libertad.


ORAMOS POR LA PAZ EN LAS TIERRAS DE UCRANIA
Dios omnipotente y Padre de todos,
que miras con amor a tus hijos e hijas del pueblo ucraniano,
angustiados en este momento por las sombras de la guerra
que amenaza su tierra y sus familias;
infunde esperanza en los fieles de la comunidad ucraniana
de nuestra diócesis de Getafe, aquí reunidos,
para que encuentren consuelo y fortaleza;
abre los ojos de todo el Pueblo de Dios
para que sienta como suyo el sufrimiento de estos hermanos
y haga propio también su anhelo de paz y de libertad;
ilumina a los actores políticos
para que todas sus iniciativas
estén al servicio de la fraternidad humana,
de modo que esta tierra vea florecer la convivencia,
cure sus heridas y supere los miedos;
y haz que un día, por encima de los odios y las divisiones,
nos reunamos en tu Reino,
mundo sin fronteras y lugar de bienaventuranza,
donde llamarás dichosos a los que aquí en la tierra
trabajaron sin descanso por la paz.
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.


En Ucrania, la fiesta de la Presentación del Señor es una de las más grandes del año litúrgico, tanto para los ortodoxos como para los greco-católicos, que, en muchas comunidades, siguiendo el calendario juliano, celebran el 15 de febrero, en vez de nuestro día 2. En ucraniano esta fiesta se llama «Stritennya», que significa «encuentro» porque recuerda el acontecimiento evangélico en el que el anciano Simeón se encontró con Jesús en el Templo y lo reconoció como la luz del mundo, «luz para iluminar a las naciones». El símbolo de esta solemnidad es la vela que los fieles llevan a la iglesia para su bendición durante la Divina Liturgia: esta «vela Stritennya» se conserva en casa casi durante todo el año.
ESOS HERMANOS TAN CERCANOS Y TAN DESCONOCIDOS
Son tan católicos como puede ser el resto, y mantienen la comunión con la Iglesia de Roma a pesar de que históricamente les ha sido mucho más difícil que a las iglesias occidentales.
Su denominación «oficial» es Iglesia grecocatólica ucraniana y mantienen una tradición litúrgica, la bizantina, que en la formas es muy diferente a la occidental, pero que mantiene los elementos esenciales de la Eucaristía, sabiendo marcar notablemente bien algunos elementos importantes como es la presencia y la acción del Espíritu.
Su lengua litúrgica es el eslavo eclesiástico que, junto al ucraniano, usan del mismo modo que aquí usábamos el latín antes de la reforma del Concilio.
UNA COMUNIDAD NUMEROSA
En los municipios de la Diócesis de Getafe hay empadronados 8.759 ciudadanos ucranianos, según los últimos datos consolidados del INE, a los que habría que añadir los nacionalizados y españoles de segunda generación. Es el 9º mayor colectivo presente en nuestra diócesis.